"Lo nuestro"
Me levanto a las 6 de la mañana y después de prepararme el desayuno prendo la tele y pongo el noticiero para ver el clima del día y alguna que otra noticia importante, lo primero que veo es el titulo "Protesta por desalojo a predios en La Salada" y al mismo tiempo entrevistaban a una mujer joven la cual exaltada decía con notable desprecio que las quejas de estos hombres eran infundadas ya que estos son bolivianos o peruanos los cuales vienen a nuestro país a vender droga y delinquir, no pagan impuestos, alimentan la inseguridad y la pobreza, etc. El desprecio era tal que la mujer parecía estar hablando de un animal, cómo los conquistadores veían a los nativos al llegar a nuestras tierras.
Otro día una noticia parecida hablaba sobre los movimientos de los manteros en calle Corrientes y como en muchas de las noticias se busco una opinión de la gente que paseaba por la zona, esta vez era un hombre adulto y opinaba que estos "africanitos" como le decía le roban el trabajo a los argentinos que pagan un alquiler, venden droga abajo de estos collarcitos, y crean mafias en nuestro país, a medida que hablaba el disgusto iba aumentando, terminó diciendo que si no les gusta que los repriman se hubieran quedado en su país. Quizá este hombre no pensó que este "africanito" cruzó miles y miles de kilómetros escapando de una guerra o una persecución ideológica, solamente buscando un sueño de una vida mejor como hace tantos años ya nuestros bisabuelos cruzaron el charco buscando exactamente lo mismo, motivo por el cuál hoy nosotros estamos acá.
Entre las cosas que perduraron de este mestizaje a través del tiempo está el odio, el odio a lo nuestro, el desprecio a nuestras propias raíces olvidando que lo "distinto" es lo que verdaderamente somos, Somos mezcla de razas, somos mezcla de ideologías, mezcla de continentes.
martes, 19 de abril de 2016
lunes, 18 de abril de 2016
"SER"- INI AMPARO
Un día, Amador, comenzó una historia. El hambre lo corrió de su pueblo natal, Vezdemarban, España. Vaya a saber como cruzó el Atlántico. En La Pampa se hizo boyero, a los catorce años. Y por supuesto, entendió a la perfección el lenguaje de los caballos. A los veinte, una carta le anuncia el final de su madre. Amador emprende su regreso a su pueblo; Julia parte para siempre y él se encuentra con Faustina, su primer amor. De esa fusión surge mi abuelo, Floreal, nombre anarquista. Amador regresa a Argentina en busca de nuevos horizontes. Luego de trabajar como peluquero y obrero logró conseguir dinero para traer a su familia de España. Por supuesto que vinieron en barco y de ese viaje siempre mi abuelo contaba una anécdota que me quedó muy grabada. Se le cayó una zapatilla al agua y lloró durante muchas horas.
Cuando mi abuelo Floreal, tenía 23 años fue a bailar tango a un lugar donde él frecuentaba habitualmente(club atlético independiente) y sacó a bailar a una mujer que llevaba timidez ya que era la primera vez que ella iba a bailar. Esta mujer se llama Alicia, es mi abuela. La madre de ella es de Asturias, y el padre de Galicia, ambos españoles. Viajaron a Argentina por que en su país de origen pasaban hambre, y aquí nació Alicia. Luego de 4 años de novios me abuelos en el año 1962, tuvieron su primer hija, Claudia, mi mamá y en el 1966, mi tía, Graciela.
En el año 1996 mi papá Jaime de origen Judío principalmente tuvo un hijo con mi mamá, Santiago, mi hermano, y dos años después nací yo.
En el 2000 comenzó la crisis aquí,en Argentina y con ella los despidos. Mis padres quedaron desocupados. Una tarde, me despertaron de la siesta diciéndome que teníamos que ir al aeropuerto, estaba en la cama de mi abuela y a mi alrededor no había nada. Al rato estábamos en el aeropuerto y luego de varias horas en mi nueva casa de Navas del Rey, España. Viajamos con mis papás, mi hermano y Alicia y Floreal.
Iba a pre escolar allí y en esta etapa de mi vida comencé a saber quien era y de donde venía, cual era mi cultura, mis costumbres, mi dialecto, mi identidad. Yo era la "oveja negra" entre todos los españoles, la "sudaca". Este término se utiliza pare referirse despectivamente a los nacidos en latino américa o para algunos, "sudacalandia". Viví (sin saberlo con claridad) la discrminación, la marginación, fuí excluida y me llamaron la atención por muchas cosas absurdas, como compartir mis galletitas con mis compañeros. Solo tenía dos amigas; una que se llamaba María Soledad que tenía síndrome de Down que a mi entender " solo era más chiquita" y otra que era de Marruecos y no hablaba español.
Estoy agradecida y me siento afortunada por como mi familia me guió y me acompañó frente a esa situación desentendida y extraña para mi. Rescaté cosas positivas de esa experiencia que duró dos años que pude descubrirlas no hace mucho a través de actitudes o formas de pensar. Puedo decir que de algún modo me "inmunicé" de diversas situaciones que suelen presentarse en la actualidad y que se vienen arrastrando desde que el español descubrió América y comenzaron a nacer muchas cuestiones sociales, que por supuesto, con el paso del tiempo se van modificando de acuerdo al contexto histórico que le corresponda y como lo va aplicando la población.
En mi caso no puedo hablar desde mi persona experiencias del mestizaje latinoamericano ya que las mezclas de mi familia son españoles y de parte de mi papá, de Siria y Egipto. Pero si puedo hablar por que viví en carne propia algunas de las características que componen al concepto de mestizaje, como lo son, el dialecto, la comida, las costumbres, la vestimenta, viví el "ser distinto" ,pero aprendí a SER, que es indispensable para persistir en cualquier sociedad, así como aprendieron mis antepasados..a resistir.
Cuando mi abuelo Floreal, tenía 23 años fue a bailar tango a un lugar donde él frecuentaba habitualmente(club atlético independiente) y sacó a bailar a una mujer que llevaba timidez ya que era la primera vez que ella iba a bailar. Esta mujer se llama Alicia, es mi abuela. La madre de ella es de Asturias, y el padre de Galicia, ambos españoles. Viajaron a Argentina por que en su país de origen pasaban hambre, y aquí nació Alicia. Luego de 4 años de novios me abuelos en el año 1962, tuvieron su primer hija, Claudia, mi mamá y en el 1966, mi tía, Graciela.
En el año 1996 mi papá Jaime de origen Judío principalmente tuvo un hijo con mi mamá, Santiago, mi hermano, y dos años después nací yo.
En el 2000 comenzó la crisis aquí,en Argentina y con ella los despidos. Mis padres quedaron desocupados. Una tarde, me despertaron de la siesta diciéndome que teníamos que ir al aeropuerto, estaba en la cama de mi abuela y a mi alrededor no había nada. Al rato estábamos en el aeropuerto y luego de varias horas en mi nueva casa de Navas del Rey, España. Viajamos con mis papás, mi hermano y Alicia y Floreal.
Iba a pre escolar allí y en esta etapa de mi vida comencé a saber quien era y de donde venía, cual era mi cultura, mis costumbres, mi dialecto, mi identidad. Yo era la "oveja negra" entre todos los españoles, la "sudaca". Este término se utiliza pare referirse despectivamente a los nacidos en latino américa o para algunos, "sudacalandia". Viví (sin saberlo con claridad) la discrminación, la marginación, fuí excluida y me llamaron la atención por muchas cosas absurdas, como compartir mis galletitas con mis compañeros. Solo tenía dos amigas; una que se llamaba María Soledad que tenía síndrome de Down que a mi entender " solo era más chiquita" y otra que era de Marruecos y no hablaba español.
Estoy agradecida y me siento afortunada por como mi familia me guió y me acompañó frente a esa situación desentendida y extraña para mi. Rescaté cosas positivas de esa experiencia que duró dos años que pude descubrirlas no hace mucho a través de actitudes o formas de pensar. Puedo decir que de algún modo me "inmunicé" de diversas situaciones que suelen presentarse en la actualidad y que se vienen arrastrando desde que el español descubrió América y comenzaron a nacer muchas cuestiones sociales, que por supuesto, con el paso del tiempo se van modificando de acuerdo al contexto histórico que le corresponda y como lo va aplicando la población.En mi caso no puedo hablar desde mi persona experiencias del mestizaje latinoamericano ya que las mezclas de mi familia son españoles y de parte de mi papá, de Siria y Egipto. Pero si puedo hablar por que viví en carne propia algunas de las características que componen al concepto de mestizaje, como lo son, el dialecto, la comida, las costumbres, la vestimenta, viví el "ser distinto" ,pero aprendí a SER, que es indispensable para persistir en cualquier sociedad, así como aprendieron mis antepasados..a resistir.
Renacimiento - Martina Gornicki
Renacimiento
Mi vida tuvo dos etapas claramente distinguidas; la de
pureza natural y la de cambio forzado, la de un humano y la de dos, la de la
confianza y la del aprovechamiento. Fusión, mezcla, cambio. Fusión de mis genes
con los tuyos. Mezcla de mi aspecto, mis creencias y principios con los tuyos. Cambio
de mi cuerpo y mi mente, hecho por vos.
Entraste en mí, te recibí con falsas creencias de tu
persona, adorándote, en un principio,
creyendo que eras algo extraordinario, como un dios. Llegaste a mí de
casualidad, pensando que era otra.
Te adoré, me usaste. Te acogí, te aprovechaste. Te acepte,
me obligaste al cambio. Te implantaste e impusiste, modificando desde lo más
insignificante hasta lo que más arraigado tenía, sin importar lo que para mí
significaba.
Tu manipulación fue mental pero también física. Cambiaste mi
religión por la tuya, cambiaste mi cuerpo por cómo vos querías que sea,
plantaste en mí cosas que yo no quería, atándome, pasando por arriba cualquier
tipo de grito en negación hacia tus actos. Usaste a tu favor la adoración que
te tenía.
Nos envolvimos en llamas, con furia, defendiendo cada uno lo
suyo, derramando sangre. Yo derramando sangre, vos apuntándome, viendo como se
desangraban mis raíces. Te gustaba, te llenaba, te sentías realizado, tal vez.
Ya resignada, sin fuerzas, vos seguías en pie, siguiendo con
tu labor. Me sentía muerta, sin vida. Un día desperté, mis manos morenas
estaban día a día más blancas, me sentía más alta. Mi cabello oscilaba entre un
castaño claro y un rubio oscuro, aumentando también su cantidad. Con el paso de
las semanas me sentía con un poco mas de energía, él me daba de comer. A veces
me sentía rara, débil como nunca me había sentido, y él me curaba. Nuestra relación había mejorado,
compartíamos más ideas e ideales.
A veces pasaba las tardes frente al espejo, contemplando mis
rasgos, encantada de ellos pero con cierta extrañeza, él me tocaba el pelo y me
peinaba. En las mañanas me enseñaba a usar su arma. Apuntando y disparando pájaros
en el aire fui ganando precisión y rapidez.
Hubo un día que volví a la casa de mi juventud. No fui para
recordar sino para olvidar esa antigua parte de mí.
Fusión, mezcla y cambio.
¿Quien soy? - Ramiro Preckel
¿Quién soy?
Los Preckel
provienen de una muy antigua familia establecida allá por el siglo XVI en el
nort-oeste de la actual Alemania, más precisamente, en la región de la importante ciudad anseatica de Bremen.
La mención más antigua encontrada de este apellido se remonta al año 1580.
Podría decirse que de este lado del
Atlántico la historia comenzó con la llegada de mi ancestro a la Argentina.
Gerardo Enrique Preckel, un joven alemán de 21 años de edad llego a nuestro
país en un barco a vapor en Enero del año 1863, procedente del puerto de
Hamburgo y luego de casi 40 días de navegación para probar suerte en la
Argentina. Su primer asentamiento fue en el actual partido de Ayacucho. La
razón de su largo viaje fue que tanto en Alemania como en toda Europa la
subdivisión de la tierra ya transformada en verdaderos minifundios, no daban
posibilidades de progreso a campesinos
jóvenes, y acá todavía no había alambrados que dividieran los campos.
Una historia similar pero proveniente de España
se repite en mi rama materna.
Estas familias eran trabajadores rurales los
cuales con el paso del tiempo fueron cambiando su cultura netamente europea por
una mezcla con las propias de los habitantes de estas tierras. Téngase en
cuenta que en el año 1863 todavía existían malones de indígenas que nuestros
ancestros desconocían en sus tierras natales.
Con el pasar de los años se formaron las
familias en el pueblo. Muchos de los integrantes de estas familias buscaron
completar sus estudios y trabajar en ciudades. Entre estos se encuentran a mis
padres los cuales por la década del 80 fueron a estudiar a la ciudad de La
Plata para más tarde radicarse en Buenos Aires. Aquí podría decirse que
comienza mi historia..
Yo nací el 20 de Mayo de 1999 en la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires. Al haber nacido acá no adquirí la cultura pueblerina
de mis ancestros. Mis características culturales se basan en el gran apoyo
tecnológico y costumbres de la ciudad, viajo en colectivo, el celular forma
parte de mi vida diaria en todo momento, uso las redes sociales de moda, me
muevo con cuidado por las calles siempre pensando en la inseguridad.
Los primeros años de vida y hasta los trece o
catorce años, toda la vida social se lleva a cabo en lugares cerrados como
clubes, colegios, escuelas de arte, entre otras. A partir de estos años es
donde nos desprendemos de la custodia directa de nuestros padres y salimos a la
calle a vivir nuevas experiencias.
Respondiendo a mi pregunta, por todo esto y
más podría decir, que soy un bicho de ciudad.
domingo, 17 de abril de 2016
Iara Morgenstein.
¿Quién soy yo?
Era el año 1925, un barco que había recorrido más de diez
mil kilómetros en el océano Atlántico, llegaba al país. Provenía de Polonia y
traía cien personas que profesaban la religión judía. Hombres, mujeres, niños
judíos. Entre ellos, dos individuos que se amaban, Vaintraub y Morgenstein.
Paralelamente, atravesando la misma masa de agua, otra
embarcación. Esta vez de origen español y con una fe distinta, la cristiana.
Pero con un mismo camino, la Argentina. Dentro de este viajaban casi cincuenta
seres, dos de los cuales eran matrimonio, Montes y Pailos.
Dos parejas de amantes con diferente procedencia pero igual
destino, al arribar a la República cada una concedería un hijo. Benjamín
Morgenstein, uno de ellos. José Pailos, el otro.
Benjamín creció aprendiendo las costumbres de su nación
junto con las que le inculcaban sus padres: polaco, hebreo, la Torah, knishes,
leicaj. Al alcanzar los veintiocho años, se casó con Beatriz Magat y, fruto de
aquella relación, nació Marcelo Morgenstein.
Por su parte, José tuvo una historia similar pero con una
desemejanza en cuanto a sus prácticas: Jesus, la Biblia, español, churros con
chocolate. A los veintiséis años, se esposó con Nelly Marquez y tuvo una hija,
Fabiana Pailos, quien al alcanzar la adolescencia conoció a Marcelo, se casó y
parió una niña nombrada Iara.
Esa soy yo, esta es mi historia, mi identidad.
Me llamo Iara Morgenstein. Nací el veinte de marzo de 1999
en Buenos Aires por lo cual mi edad es de diecisiete años. Soy hija de una
madre católica y un papá judío, soy la mezcla de ambas religiones, combino
aspectos y características propias de cada una.
Físicamente, soy una chica de tez muy clara con nariz y
orejas pequeñas, típicos rasgos asquenazis heredados de mi padre. Tengo el pelo
largo y marrón y ojos del tiempo pardos al igual que mi mamá.
En cuanto a mi personalidad, soy tacaña, exigente, estudiosa
y algo antipática, por estas propiedades todos dicen que parezco judía ya que
los hombres y mujeres que siguen esta ideología suelen ser así.
No poseo una doctrina definida, ya que al ser retoña de dos
sujetos con diferentes creencias, no escojo una en particular por respeto a
ambas. Sin embargo, creo en Dios y tengo costumbres de las dos. Celebro
Navidad, Año Nuevo, Rosh Hashaná y Pesaj; me gusta comer huevos de chocolate en
Pascuas y me fascina el Matzá así como los vareniques y el guefilte fish;
acompaño a la iglesia a mi abuela materna y al templo a la paterna; recibo y
doy regalos el veinticinco de diciembre y sigo con el ayuno a mi papá en Iom
Kipur.
Esa soy, el mestizaje de dos credos opuestos que me hacen
ser la persona que soy.
sábado, 16 de abril de 2016
Identidad mestiza - Antonella Morales
¿Quiénes somos?.¿Cómo llegamos a ser quiénes somos?.
Éstas dos preguntas son las que con frecuencia escuchamos de quiénes estudian el proceso del mestizaje cultural.Si nos detenemos a mirar los detalles de nuestra ciudad, seguramente podemos encontrar rasgos del pasado que la hacen diferente a las demás, por ejemplo, el plano de la ciudad, los nombres de los lugares y sus historias, costumbres, entre otras cosas.
La identidad de los latinoamericanos está fuertemente influenciada por los europeos desde hace mucho tiempo, para ser más exactos, ésta influencia comenzó con la conquista, donde los últimos no sólo robaron recursos de sus tierras sino que no les permitieron que su cultura crezca junto con la suya, no les interesó conocer su mundo.A pesar de esto, nosotros ansiamos conocer su cultura, costumbres , viajar a sus tierras y recorrer los famosos lugares que aparecen en las películas, y posiblemente, no tengamos la misma curiosidad por conocer la nuestra.
Podemos decir entonces que el mestizaje cultural es el eje para construir una identidad, por ende, establezco que somos el resultado de la mezcla entre América Latina y Europa, pero...¿Les damos el mismo valor o una es la favorita?. ¿Por qué encontramos tan interesante la cultura de otros países y no apreciamos la nuestra?.
En la actualidad, muchos chicos al iniciar el ciclo escolar son enviados a colegios bilingües donde por la tarde les enseñan el idioma inglés, aquí encontramos que le damos importancia el conocer su lengua ya que en nuestro país aprenderla significa que en el futuro haya más salida laboral..¿Ocurrirá que alguien en Estados Unidos quiera aprender a hablar español y sea un factor importante a la hora de buscar empleo?.
Nuestra identidad es el encuentro de dos culturas que están bien diferenciadas, contra puestas entre sí pero que en un individuo podemos decir que es "cultura mestiza", por ejemplo, un hijo entre indígena y europeo, éste adoptará las costumbres de ambos lugares pero predominará la del lugar donde ha nacido, aunque no siempre fue así, en la obra de teatro "Todos los gatos son pardos", el padre europeo no aceptó a su hijo nacido de la indígena, mientras que, su hijo anhelaba ser aceptado por él y aprender su cultura, pero despreciaba a su madre quién lo trajo al mundo. Aquí es cuando lo relaciono con el presente, ya que como mencioné antes, ansiamos por conocer culturas ajenas pero no valoramos tanto la nuestra.
jueves, 10 de diciembre de 2015
Microrelatos Francisco Gamond
Arte
Sintió libertad, una explosión de neuronas que supo dar color.
Polos Opuestos
Lejana se encontraba, soñando todos los días llevar mi rutina lujuriosa y deprimente.
Yo preferí huir para poder cambiar, con ella en el puente me encontré.
Por la Boca muere el pez
Un barrio turístico, un sicario y una victima. Allí murió Fernando "el" Pez.
Receta para una vida normal
Doce años aprendiendo a vivir, veintitrés años aprendiendo, treinticinco ejerciendo, diez retirándose, veinte muriendo.
La música te lleva a otro lugar
Sin bajar el volumen, consumiendo una y otra vez, fueron las ultimas baladas que escuche.
Puntos de vista
Ciega de un ojo, habitando la casa mas turbia del barrio, una señora la cual veía el mas allá.
13 de Febrero, 22hs salio de su casa a asesinar a todo niño que se le cruze.
Viejas Locas
Homero sigue la rutina de un obrero, trabaja pero no le alcanza, en los monoblocks donde vive lo único que hace es pelear con dos ancianas.
Bebida
Al beber casi descontrolado, encontró un frío gris. Huyo justo, Kiev lucia macabra, negra, opacada por quien ríe sin tener un valor.
Mi punto medio
Sin entenderlo cuando se lo cuento a alguien que no lo vive, un punto rojo.
El lugar perfecto de equilibrio, sin temerle a ninguna idea a porvenir.
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