jueves, 28 de mayo de 2015

¿Qué leemos y qué vemos?- Antonella Morales

Leer una novela y ver su película no es lo mismo debido a que en la lectura uno tiene que imaginar la historia, los personajes y sus acciones, es decir que hacemos que nuestro cerebro esté activo y que imagine situaciones que a pesar de que estén desarrolladas no son lo mismo que verlas y analizar su significado. En cambio, en la película como las imágenes de lo que sucede ya están representadas solamente tenemos que prestar atención a lo que ocurre y en caso de estar subtitulada leer los diálogos para comprenderla.
   Pero, además de prestarle atención a la película, identificamos mejor los estados de ánimo de los personajes mediante sus gestos y/o acciones, entre otras cosas, esto no es lo que ocurre en la novela ya que aquí, los sentimientos de los protagonistas solo están descritos y no nos permite profundizar en el tema.
   Un ejemplo de 'El Lector' sería el momento en el que Michael descubre en la audiencia, a la que concurría con la universidad, que Hanna está relacionada con los campos de concentración de Auswitchz y que hacía que algunas mujeres le leyeran y luego las seleccionaba para que las maten. En la novela describe que fue un hecho desconcertante para él, pero, en la película lo profundiza puesto que logramos ver que lo primero que hizo el joven fue agachar la cabeza mientras la tomaba con las manos y en su cara se expresaban sentimientos de tristeza, angustia, estupefacción, etc, es decir, vimos que esto significo mucho más de lo que parecía en la novela y por ende nos colocamos en el lugar de él, quizás sintió que lo que hizo en Auswitchz lo hizo con él también, lo obligaba a que le leyera, hacían el amor y de un día para el otro desapareció

Literatura y cine, cine y literatura. ¿Libro o película?.- Iara Morgenstein.

En el mundo existen siete bellas artes, dos de las cuales son la literatura y el cine. La primera es la asignatura que se aboca al uso estético del lenguaje escrito. Por su parte, la segunda es la técnica de proyectar fotogramas de forma rápida y sucesiva para crear la impresión de movimiento, mostrando algún video. De cierta manera, estas dos disciplinas tienen un mismo objetivo: contar historias, y uno de sus elementos básicos es la palabra.

A través de los años, hemos visto como múltiples películas son adaptaciones de obras de la literatura. “El Lector”, es un ejemplo de esto.

Representar en la pantalla las imágenes literarias no es una tarea fácil. Constantemente, hay aciertos y desaciertos.

Un filme puede estar muy bien dirigido y producido. Sin embargo, no siempre el director logra que los espectadores se sumerjan en la trama de la misma manera que lo hacen con la lectura. Esto puede ocurrir porque, en algunas ocasiones, se modifica cierta parte del relato, porque se agregan o sustraen actos o personajes de la narración original, o simplemente, porque las características visuales de los protagonistas se muestran diferentes o el lector se las imaginaba de otra forma. Por ejemplo, en la novela citada anteriormente, se narra un final distinto al que aparece en la cinta. El libro termina con Michael relatando la decisión que tomó de escribir su historia con Hanna, y por su parte, la producción cinematográfica finaliza con una secuencia en la que Michael y su hija van a la tumba de Hanna y este le cuenta su aventura con esta muchacha. Por otro lado, se puede observar una modificación en la estructura, ya que en el escrito los sucesos transcurren en forma lineal, y en la proyección se recurre constantemente a las retrospecciones de flashback.

Independientemente de esto, no hay que dejar de mencionar los logros del realizador. Escenificar y caracterizar ópticamente seres imaginarios e inexistentes, al igual que acciones y ambientes surrealistas mediante efectos especiales que parezcan creíbles y verosímiles, es más complejo que hacerlo a través del vocablo. También, el alcanzar simbolizar en el espacio los ámbitos y lugares donde tienen lugar los hechos es complicado, pero no imposible. Esto se puede notar cuando se percibe la casa de la Bahnhofstrasse y el departamento de Hanna, sitios que se encuentran presentados con las mismas peculiaridades con las que están descriptos en el ejemplar impreso.


En definitiva, hay quienes consideran un arte mejor que el otro o prefieren el texto ante la reproducción ocular. No obstante, lo preferible es combinar ambas facultades y dejarse convencer y llevar por la magia y ficción de cada creación. 

sábado, 23 de mayo de 2015

¿Libro o Película?




Esta imagen construye una interesante metáfora visual sobre la compleja y controvertida relación entre la literatura y el cine. Ahora, después de la novela y de la película, te invito a escribir un texto argumentativo en el que desarrolles tu opinión basada en la experiencia que acaba de finalizar. Ponerle un título creativo y publicarlo el viernes 29 de mayo en el blog.

viernes, 22 de mayo de 2015

"La mancha" - Luciana Seco

Shiori Matsumoto


        En el dos mil cuatro, aproximadamente por noviembre, poco antes de finalizar las clases, mi madre me dijo que nos teníamos que mudar a Nueva Jersey, mi mundo se derrumbó completamente.                                                                                              Me había criado en Nueva York, toda mi vida estaba allí, mi colegio, amigos, compañeros, no quería vivir en otra ciudad, mi banda de música preferida "Situel" estaba ahí, uno de los dos cantantes principales Axel, era definitivamente una de las personas que más quería y admiraba. Pero al llegar, me di cuenta de que no era tan malo como lo imaginaba.                                                                                                   
 Me inscribí en un colegio de diseño, era lo que más me gustaba a mis dieciséis años, fue un poco difícil cuarto año ya que era algo demasiado nuevo para mi, unas de las materias que tuve fueron técnicas de representación, morfología, diseño y técnicas de producción. Y en el último, quinto, tuve tendencias y colecciones, aplicación de color, estética, entre otras.
 La primera persona que conocí cuando llegue al colegio fue Sofía, también fanática de Situel, rubia con pelo corto y lacio, ojos verdes, piel pálida y de mi altura o un poco más. Quien al cabo de un tiempo, se convirtió en mi mejor amiga.
 Poco después, por medio de Sofía, conocí a Ignacio, alto, pelo corto y negro, ojos oscuros y muy apuesto. Ellos, fueron los únicos amigos con los que pude compartir todas mis cosas esos años que viví allí. Tuve varios compañeros, no es que no fui sociable, pero sinceramente solo con Sofía e Ignacio pude ser verdaderamente yo.
 En mi curso habían dos chicas, Carolina y Florencia, con las que no me llevaba para nada bien, desde el principio tuvimos choques. Carolina era hija de un empresario importante, morocha con ojos verdes, alta y coqueta. Florencia era rubia, muy elegante también y tenía ojos azules. Las dos eran las más "populares" en el colegio y muy hermosas por cierto, casualmente, también eran fanáticas de Situel.
 En mi último año, diseñé y confeccioné un hermoso vestido, rojo, corto, abierto en la espalda y con un tejido delicado, todos los trabajos realizados los vendíamos y fue increíble, al mio lo compró Juana Swan, una mujer muy famosa en ese tiempo y a la que admiraba muchísimo, evidentemente fue uno de mis mejores diseños o quizá el mejor. El vestido seguiría en manos de mi profesora hasta que lo retiraran.
 Todo empezó un día cuando Carolina y Florencia nos enfrentaron a mí y a Sofía, por la fiesta de despedida de Axel y Blade (el otro integrante principal de mi banda favorita), ya que no seguirían cantando juntos debido a la mala relación que tenían entre ellos, saber que el grupo se separaría fue terrible.
 Florencia y su amiga iban a ir, era obvio, su padre les había conseguido las entradas hace tiempo. Sofía y yo le dijimos que también estaríamos allí, solo por competir, pero la verdad es que no sabíamos si nuestros padres nos dejarían ir a Nueva York solas y en tren, a una fiesta que tenía mala fama y tampoco teníamos entradas, sabíamos que sería muy complicado conseguirlas, pero no nos importó. 
 Después de superar todo, solo nos quedaba viajar, conseguir las entradas y algo importante que nos habíamos olvidado por completo, la ropa, ¿qué nos pondríamos?.  Esa fiesta era muy especial, teníamos que tener lo mejor, estar hermosas. A Sofía no le costó elegir el vestido ideal, de hecho fue bastante fácil, pero yo no tenía ninguno y solo contaba con tres días para conseguir uno. Recorrí muchas tiendas, no encontré nada que me encantara, fue entonces cuando se me ocurrió, el vestido que había confeccionado era perfecto.
  Al día siguiente le pedí ayuda a Ignacio para poder conseguirlo, fue difícil tener que distraer a la profesora para sacarle la llave del vestuario, pero al fin lo logramos, el vestido estaba en mis manos y yo era la encargada de regresarlo en perfectas condiciones.
 La fiesta estuvo increíble hasta que Sofía y yo nos cruzamos a Carolina y Florencia, quienes estaban al tanto de que yo llevaba puesto el vestido rojo que ya le pertenecía a Juana. Hasta el día de hoy no puedo creer que hayan sido tan malas intentando arruinarlo, me mancharon completa, de pies a cabeza con una bebida azul. Estaba enfadada, indignada, ese vestido no era mio ni de una amiga, sino de una famosa, no lo podía creer, ¿cómo lo solucionaría?.
 Al llegar nuevamente a Nueva Jersey, tenía que devolverlo, sin que nadie se entere, intenté de mil maneras limpiar el vestido, pero nada funcionó y ya lo retirarían del colegio.
 Sin más remedio, lo devolví tal como estaba, la mancha se había aclarado bastante, pero aún se notaba. 

Juana estaba enfadadísima, tenía pensado usar ese vestido en una gala importante para ella a fin de año, quería explicaciones pero nadie se las daba, hasta que me decidí y le hablé, le expliqué todo lo sucedido, pero seguía enojada. Le propuse confeccionarle otro igual, y dijo que lo pensaría. Al otro día volvió con otras expectativas, uno igual pero en negro. 
 Conseguí hacerle el que quería, estuvo orgullosa de mi trabajo y le quedaba precioso y esa noche de gala estuvo increíble.

Fue una equivocación que sin duda la volvería a repetir, al fin y al cabo trabajé con una persona que admiré mucho a esa edad.



miércoles, 20 de mayo de 2015

" la guerra de jovenes inoscentes . gonzalo carpinelli


            Esta historia que transcurre en 1982, se centra en la triste historia de las Malvinas, donde uno no se da cuenta de lo que es o de lo que tiene hasta que lo pierde, también cuando uno ante cualquier problema tira todo por la borda y no pelea por lo que quiere, también donde uno abandona pensando que todo esta perdido y luego de un tiempo se da cuenta de lo que abandono y no sabe como retroceder  el tiempo, en el momento  donde estas destrozado y estas por tirarte al vacío es en el momento que tenemos que sacar el corazón de león que uno tiene dentro.Por eso es la historia de un conscripto clase 1963 su nombre era Rafael era un chico feliz que estaba transitando  su ultimo año de secundaria con su hermano mellizo Sergio que también era un conscripto clase 1963 con el cual Rafael no tenia una relación .Rafael saco numero bajo pero su hermano Sergio tuvo la mala suerte de sacar numero alto entonces a Sergio le toco ir a las Malvinas, Rafael estaba feliz porque había sacado numero bajo ,sabiendo que su hermano había sacado numero alto no le interesaba mucho que digamos.
         Dos meses después Rafael se levanta de la siesta un lunes escuchando a sus padres llorando el pensaba el propósito por el cual sus padres lloraban pero el no se quería ni imaginar, cuando sale del cuarto y les pregunta a sus padres cual es el hecho por el que lloran los padres le comunican que su hermano era uno de los tantos muertos en la guerra innecesaria e inútil, la cara de Rafael se volvió transparente luego de escuchar la noticia familiar se dio media vuelta y lentamente se encerró en su cuarto y comenzó a llorar desgarradoramente y preguntándose porque en todos estos años se dedico a pelearse con su hermano y no poder aprovecharlo mas de lo que lo aprovecho también el se sentía dolido porque cuando le comunican que el saco numero bajo festejo y no se dio cuenta que estaban mandando a una muerte segura a jóvenes inexpertos y sin experiencia, uno de ellos era Sergio su hermano.
          Tres semanas mas tarde Rafael termina el secundario y comienza a estudiar la carrera de abogado con un solo propósito defender la vida de su hermano y de los tantos jóvenes muertos en la guerra y juro que cuando se reciba iba combatir por la memoria de ellos.Luego de los largos años de estudio de abogado Rafael logra recibirse y decide poner en marcha su proyecto a cual llamo "los jóvenes muertos en Malvinas deben ser defendidos", a ese proyecto no se le sumo mucha gente solo familiares de aquellos jóvenes que querían la justicia por sus hijos , sus hermanos ,sobrinos etc.

         Luego de un tiempo Rafael decide viajar a Malvinas a visitar la tumba de su hermano , era la primera vez  luego de 5 años que la iba a visitar estaba tomando fuerza para poder ir se arrodilla frente ala tumba y comienza a llorar pidienlo disculpas por haberlo ignorado todo el tiempo y por no haber compartido cosas que le gustaban a ambos tan solo por estar distanciados después de unos minutos paro lagrimear y agarró la lapida con las dos manos la miro fija y dijo " te juro que voy hacer justicia te juro hermano", después de eso se levanto y se fue para el hotel donde se estaba alojando y decidió irse a vivir a malvinas.Busco casas el las afueras de Malvinas y consiguió una casa a 10km ,también encontró trabajo en un estudio de abogados y así poder mantener sus gastos. Esta decisión tomada por Rafael fue dura por alejarse de su familia pero al mismo tiempo estar mas cerca de su hermano, mas alla de su dolor lo motorizo para no dejarse caer ante el dolor de la perdida de su hermano y a su vez sostener no solo su dolor sino el de sus padres como consecuencia a eso es que salio como un león a luchar y sobrellevar su dolor en lugar de simplemente llorar por Sergio.

viernes, 15 de mayo de 2015

Inconsciente Francisco Gamond


                                                                   Inconsciente
Con los ojos abiertos pero soñando, así vivía él, disfrutando de cada paso cerca del riel, apreciando sonrisas dulces como la miel, tenía todo aunque no lo tocara con su piel. Las paredes pintadas lo dejaban fuera de foco, un poco loco, pero solo un poco, conocía extremos y gracias a eso encontró el equilibrio que muchos buscan y encuentran pocos, un zángano, despistado pero feliz, acompañado de una familia que colorea hasta el peor día gris.
A este hombre Yami y Yoko lo acompañaban a todos lados, esté donde esté, iban a estar, pero nadie las podía ver ni tocar. No eran personas, tampoco ilusiones, jugaban con sus sentimientos y contradicciones.
Comienza un nuevo día en Buenos Aires, el se levanta, desayuna y va a la escuela contento de que ahí están todos sus amigos, aquellos que le alegran todas las sufridas mañanas de madrugar. Dentro de su grupo de amigos se encuentra 2, uno de los que más confianza tiene y no solo son compañeros si no hermanos.
A la salida de clases se reúnen él y 2 con 3, 4 y 5, estos últimos tres venían planeando probar una nueva droga la cual según decían los jóvenes era espectacular. Allí es donde aparecen Yami y Yoko, una insistiendo que lo haga y que disfrute su juventud y otra pidiéndole que piense y que no se deje llevar. Cualquier decisión para él era un conflicto, pero tenía una forma de resolverlo, en su mochila siempre llevaba un vaso y al momento de escuchar a las dos lo apoyaba en su oreja y la voz que retumbara mas fuerte iba a ser la que gane, casi siempre era la de Yami.
Por mucho tiempo el siguió las decisiones de Yami, las cuales no eran las mejores, este hombre escuchó y escuchó y escuchó a través de su vaso hasta que el eco de Yoko ya no se oyera, a él le parecía raro haber perdido su inocencia inconscientemente y comenzó a replantearse las cosas que él hacía, lo que perdió por tomar malas decisiones. Lo primero fue su familia de la cual se aisló, de pasar de teñir los días grises pasaron a no poder ni intentarlo ya que los alejaba, su poca locura comenzó a ser un delirio constante, confundiendo la realidad con cualquier otra cosa, lo molestaba pero continuaba con su vida, apagaba la luz y seguía en esa oscuridad tan mala pero tan adictiva.
Un 18 de Junio por la noche, recostado en su cama mientras dibujaba, Yami y Yoko peleaban por adueñarse de él, no lo soportó y rompió su vaso, en aquel instante comenzó el descontrol, sus neuronas pedían una pausa y su corazón una razón, el sabia la causa y escuchando una canción volvió a acercarse a su familia por un poco de compasión.
Estaba tan acompañado que se sentía solo, como dije conocía ambos extremos pero esta vez estaba perdido en uno de los polos.
Mágicamente y de un día para otro como tantos le dijeron, todo se alivió, el descontrol mental terminó, su cráneo ideas perturbadas eliminó, todo no era tan malo pensó y la mierda bloqueó.

Hoy es feliz como este cuento empezó, y así seguimos viviendo mi inconsciente y yo.

"Simón de Macedonia" Liz Cuba


El día había comenzado mal para Holland Wales, se despertó temprano, como cada lunes de la semana solía hacer. Se preparó su taza de café cortado con leche descremada, una cucharada de azúcar y el noticiero matutino en mudo para evitar despertar a alguien. Parecía que sería un día normal, pero las cosas comenzaron a empeorar cuando subió al automóvil y encendió la radio y colocó "Revolver" de los Beatles, le gustaba escuchar a John, Paul, George y Ringo por las mañanas cuando se dirigía a un torturador día de estudios a la Universidad de Oxford lejos de su casa, su cómoda cama y su familia, a una cuadra notó que había olvidado su bolso con los trabajos para entregar en el día, así que dio la vuelta en la esquina y se detuvo en la puerta de casa, corrió dentro y se apresuró hacia su habitación, levantó el bolso y no llegó a salir de la habitación antes de que se abriera y todos sus archivos y demás cosas cayeran al suelo haciendo un sonido sordo, poniéndose de rodillas y amontonando sus porquerías dentro del inservible bolso fue rumbo al lugar donde pasaba la mayor parte de su tiempo.Entonces la cosa empeoró cuando el maestro Michells la regañó por llegar tarde a su clase de historia griega amenazándola con tomar represarías si llegaba a ocurrir nuevamente.
En el recesó del medio día que la universidad aplicaba para los ajetreados alumnos se encontró con su amiga Cassie lo cual hizo que el día no fuera tan malo como ella había supuesto
— ¡Hey Holly! ¿Qué paso esta mañana? No es muy propio tuyo llegar tarde.— Bromeo su amiga.
— Nada, solo me atrase más de lo normal al salir de casa esta mañana y llegué excesivamente tarde...
¿De que me perdí?.— Preguntó.
— Mmm creo que de nada, solo repasamos la sociedad espartana y sus guerras.— Dijo con tranquilidad hasta que volvió a retomar la palabra.— ¡ESPERA! Ya lo recuerdo, el profesor Michells nos dejó un trabajo donde debemos buscar  mitos antiguos perdidos y  analizarlos, ya sabes, lo de siempre solo que esta vez el trabajo es en grupo así que tu querida amiguita del alma te puso junto a ella.— Decía Cassie mientras agitaba las pestañas como una simple pequeña de 5 años.
— JAJAJAJAJA deja ya las tonterías y vayamos a la biblioteca para ver si tienen algo, no creo que tenga tiempo más tarde así que es hora o nunca.
Fue entoces cuando las dos chicas de veintidós años dirigieron su rumbo a la biblioteca del edificio para emprender una ardua búsqueda que duraría tres largas horas.
Holland ya sabía en ese entonces cuantas veces Hércules había respirado mediante su estadía en la tierra cuando cerro el décimo libro de mitos que había leido hasta el momento, no encontraba absolutamente nada pero no podía rendirse, algo debía encontrar, no le importaba si perdía la mayoría de su tiempo o más clases, necesitaba encontrar algo realmente bueno para quedar bien frente al profesor Michells después del papelón de hoy.
La chica con ojos claros, cabellos rubios y un fuerte dolor de cabeza también se preguntaba donde estaba su compañera de toda la vida ya que hacia varios minutos la tenía fuera de su alcancé hasta que escucho un grito desde el otro lado biblioteca.
— ¡HOLLAND ACASO ERES SORDA!— Era Cassie, seguro no sabía que en las bibliotecas el silencio era más que crucial.
— ¿Que pasa, acaso no sabes que en estos lugares se tiene que guardar silencio?— susurró.
— Mira lo que encontré, es perfecto para el trabajo.— Susurro la castaña mientras que sostenía entre sus manos  un libro de tapa negra sin título.— Es un mito...leí algo, es de un tal Simón ¿Lo conoces?— Holland negó moviendo su cabeza de lado a lado entonces en ese instante las dos jovenes estudiantes curiosas leyeron juntas lo que decía una de las primeras páginas: 
"Poseedor de una fuerza y de un valor sin comparación, fue bendecido por los dioses, amado por los mortales. No conocía la ley ni tampoco la respetaba, su habilidad para las batallas y su intelecto hacían rivalidad con Aquiles, Ulises y Heracles. De él se dijo que ni siquiera el poderoso Ares en persona podía derrotarlo en la lucha, también se decía que la misma diosa Afrodita le besó la mejilla al nacer, bendecido por el divino toque de la diosa del amor, se convirtió en un hombre al que ninguna mujer podía decirle que no.
De cabello rubios, y con los ojos tan celestes como el cielo,
nadie podía resistirse a su encanto tanto fue así que consiguió que lo maldijeran. Una maldición que jamás podría romperse, exceptuando que una mujer lo amara tal cual era con toda su alma y ser sin importar que pasará lo que era bastante difícil, él tenia un temperamento terriblemente asqueroso con solo mirarlo sabias que despreciaba a cualquier ser que piso alguna vez esta tierra ¿y quien sería capaz de amar hasta la muerte alguien tan despresiable?
La condena de Simón de Macedonia fue atroz por ese comportamiento arrogante y superior que los dioses no podían soportar, convertirse en un ser inmortal daría servicio a quien lo convocará, no importaría si las acciones a cumplir fueran infrahumanas, cumpliarlas era su deber, él no se merecía el amor de nadie y mucho menos él respeto de alguien.
Para poder convocarlo solo bastará sostener el libro sobre el pecho y pronunciar su nombre tres veces sin que nadie pueda oirlo de esa forma él vendrá a ti y hasta la siguiente luna, él estará a tu servició". Terminaron de leer las estudiantes.
—Hazlo, hazlo Holly, mira si es cierto, no nos vendría nada mal un amigo de la Antigua Macedonia para hacer el trabajo ¿que te parece? además tenemos hacer que el profesor Michells se trague sus propias palabras, no soporto cuando se creé tan superior y dice que ninguno parece comprender lo que maravillosa que fue la Antigua Grecia
— ¡¿ACASO PERDISTE LA CORDURA LEYENDO O QUÉ?! 
- Shhh, nos van a sacar a patadas si seguimos gritando, creo que ya tuvieron demasiado con mis gritos, anda hazlo ¿por mi?
- Cass, enserio no creo que esto fuera real siquiera, ¿además para que necesitaría a una especie de esclavo que fue soldado de la antigua Macedonia en mi vida? Suficiente con lo tengo a diario...
— Dios, que amargada eres, solo era una pequeña bromita, necesitaba que te relajes un poco, de todas formas pienso que esto es perfecto para el trabajo, vamos a llevarnoslo.
Fue así como Cassie y Holland terminaron su búsqueda y pidieron el libro como préstamo por algunas semanas a la bibliotecaria, que por supuesto las observó con cara de enojada ya que seguro sabía que fueron ellas las causantes del escandalo de gritos minutos antes producido en la biblioteca.
La querida Cassie sin siquiera salir de la biblioteca le pidió a Holland que por esta vez ella se llevará el libro ya que tendría que quedarse un rato más en la universidad, Holland aceptó y se retiró del predio ya que pensó que sería inútil ir a clases cuando había perdido todo el día.
Cuando llegó a su casa no estaban sus padres, ni sus hermanos entonces dio por sentado que habían ido alguna parte y como siempre sin avisarle.
Subió escaleras arriba con las pocas fuerzas que tenía ya que el libro pesaba bastante, entro a su habitación y sin importar qué se tiro encima de su añorada cama y justo en ese instante por segunda vez en el día el bolso se le cayo al piso otra vez.
— Dios, si que no sirves para nada.— dijo Holland en voz alta cansada de absolutamente.
Cuando levanto el bolso y lo tiro en la cama vio que el libro yacía en el piso.
"Debió salirse del bolso cuando cayó" pensó la rubia.
Y justo en ese instante la invadió la curiosidad por completo, ¿que pasaría si intentaba convocar al tal Simón? ¿Seria verdad?, no le vendría mal un amigo para charlar de vez en cuando y no sentirse sola.
Entonces Holland agarró el libro con inseguridad y lo abrió, lo dejo sobre la mesita de luz que tenia al costado de la cama y se aseguro que la casa estuviera completamente vacía, ya que varias veces pensó estar sola cuando alguno de sus hermanos estaba en su habitación jugando videojuegos, una vez comprobada su teoría corrió hacia su cuarto, junto coraje, cerró los ojos y pronunció fuerte y claro "Simón de Macedonia" tres veces.
Cuando abrió los ojos todo seguía igual, ella se sentía un poco decepcionada al respecto pero muy en el fondo sabía que todo esto era un fiasco, después de todo esto era tan solo un mito.
Un poco triste empezó a prepararse para tomar una ducha y después estudiar un poco hasta que escuchó un fuerte sonido proveniente de la cocina, asustada agarró su palo de hockey con el cual prácticaba cuando era niña y se dirigió hacia el lugar. La calma se apoderó de su cuerpo cuando llegó a la cocina y vio a Stephen, su gato al que tanto amaba.
— ¡STEPHEN! No te puedes imaginar el susto que me diste, ¿Cómo esta el gato más lindo del universo?.— Le dijo mientras que recibía un maullido como respuesta de parte del felino.
Rato más tarde Holland se encontraba otra vez subiendo las escaleras después de haber jugado un rato con su gato, que por supuesto llevaba el nombre de su científico preferido, Stephen Hawking, y haberle dado de comer.Iba a entrar a su cuarto notó que la puerta estaba cerrada, cuando ella no recordaba haberla cerrado y fue por segunda vez en la noche que el miedo se apodero de ella.
—¿Stephen?.— Preguntó dudosa hasta que se dio cuenta que era más que absurdo que un gato cerrara una puerta.
Escuchó unos ruidos provenientes de su cuarto, como si alguien se estuviera llevando puesto todo lo que había en esa pequeña habitación contenía, Holland se agacho despaciosamente ,mantuvo un ojo cerrado, el otro no, se fijo por la rendija de la puerta y se dio cuenta que a partir de ahora ya no estaba compleamente sola en la casa